
Hablar de Servicios Sociales en esta isla puede caer en saco roto o en oÃdos sordos, tanto da. No sólo porque se aprecia desde hace mucho tiempo el total desinterés hacia el sector por parte de los gestores polÃticos y sus opositores; la misma ciudadanÃa y, aun más, los elementos crÃticos de la misma, periodistas incluidos, han hecho de los Servicios Sociales un tema relegado a los estantes de cuestiones menores.