
Hace algún tiempo que tenía pensado escribir sobre este asunto, que en la entrada de ayer denominé “la nueva emigración canaria” y así se va a quedar por el momento. Vaya por delante el que no tengo pretensiones sociológicas. No haré otra cosa que referirme a algunas impresiones propias, muy particulares y que sólo en alguna ocasión he contrastado con algún paisano. Entrando en materia: normalmente tendemos a considerar la emigración canaria como un asunto del pasado y, afortunadamente, en sus aspectos más dramáticos, así lo es.