
Cuando trabajaba en el Banco, en una época en la que me tocó hacer de plantilla volante por las oficinas de la Zona de Las Palmas -aunque yo preferÃa llamarlo hacer de bombero, por eso de ir apagando fuegos donde lo necesitaban- tuve la oportunidad de entrar en un par de cámaras acorazadas, ya en desuso, y en una cámara de cajas de seguridad, estas sÃ, en servicio. Hoy, aunque de forma un tanto sui generis, he vuelto a entrar en una.