
Si asesinar a alguien ya es un acto que recibe mi más firme repudio, ya no te digo hacerlo por la espalda, demostrando la cobardÃa de los deficientes mentales de ETA, y si a esto sumanos que cometieron este asesinato en presencia de la mujer e hija de la vÃctima, ya es que me quedo sin palabras.