
Hace unos días recibimos un correo de los inconformistas diario de Santa Cruz, para que nos mojáramos en la polémica que corre por las calles de Santa Cruz sobre el fin del carnaval en las calles del centro. De mascarada y payasada, de puro carnaval, podemos calificar el acuerdo entre Felipe Campos -que se arrastra por Santa Cruz con la cabeza apuntando al suelo por si le sacuden- abogado de los vecinos afectados por el ruido y Ángel Llanos, concejal de Economía (no de Fiestas).