
Ayer en el último debate, menos interesante de lo que se esperaba, Rajoy perdió por n o saber estar, no saber responder y seguir en sus trece en los temas tan manidos en los últimos años, incluso en su apoteosis final volvió a sacar a su niña. Pero ZP no ganó, no supo aprovechar las deficiencias de su rival y perdió la oportunidad de sacar al leones que sus seguidores dicen que lleva dentro.